La fisioterapia alivia el dolor de los pacientes con hemofilia y mejora su calidad de vida

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La campaña ‘12 meses, 12 consejos de salud’ del mes de septiembre da visibilidad a esta enfermedad rara, crónica y hereditaria. En España afecta a 3.000 personas. El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Aragón (CPFA) señala que la Fisioterapia es muy importante para prevenir y tratar las secuelas músculo esqueléticas y mejorar la movilidad de los pacientes con hemofilia.

Zaragoza, 14 de septiembre de 2021.- El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Aragón (CPFA) asegura que el tratamiento fisioterápico mejora la condición física, la movilidad y alivia el dolor de los pacientes de hemofilia, una enfermedad rara, crónica y hereditaria que en España afecta a unas 3.000 personas aproximadamente. Esta es una de las consideraciones del videoconsejo de la campaña ‘12 meses, 12 consejos de salud’, que el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Aragón realiza junto a los Colegios Profesionales de Fisioterapeutas de La Comunidad de Madrid, Cataluña, País Vasco, Navarra, Galicia, Comunidad Valenciana, Cantabria y La Rioja, y que está dedicado en septiembre a la hemofilia.

La hemofilia es una enfermedad congénita con baja incidencia que afecta únicamente a los hombres. Se caracteriza por una alteración de la coagulación de la sangre debido a que carece de suficientes proteínas coagulantes. Los pequeños cortes no suelen ser un gran problema, pero el sangrado profundo dentro del cuerpo, especialmente en las rodillas, tobillos y codos, lleva a una menor movilidad y, por tanto, a una musculatura más débil y atrofiada. El tratamiento fisioterápico es muy importante para prevenir y tratar las secuelas músculo esqueléticas y alivia el dolor de los pacientes con hemofilia. También “favorece la eliminación del hematoma, la reabsorción de la sangre y actúa sobre el proceso inflamatorio”, afirma Raúl Luzón, fisioterapeuta y Vocal del CPFA.

Herramientas

La Fisioterapia utiliza con estos enfermos herramientas como el ejercicio terapéutico prescrito según la condición física del paciente para adaptarlo a sus necesidades específicas y siempre teniendo en cuenta el tratamiento farmacológico que haya impuesto el hematólogo. Entre otras prácticas aconsejables destacan la cinesiterapia, termoterapia, electroterapia, magnetoterapia, laserterapia, hidroterapia y los ultrasonidos, sin olvidar el gran papel que ejercen también en estos casos la educación del paciente y de los familiares. En definitiva, concluye Raúl Luzón, “la figura del fisioterapeuta ayuda a mantener o mejorar la calidad de vida del paciente con hemofilia, mediante la promoción de una vida más activa, así como la prevención y el manejo de las complicaciones musculares y articulares que generalmente acompañan a esta enfermedad”.

Videoconsejo mes de septiembre