25/03/2026.- ARTÍCULO: La Fisioterapia en Salud Mental.
Autores: Yolanda Marcén, miembro de la junta de gobierno del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Aragón; Daniel Catalán y Sandra Calvo, coordinadora de la sección de salud mental del Colegio.
Hay un tema que, aunque ha ganado visibilidad en los últimos años, sigue siendo una asignatura pendiente en nuestra práctica clínica diaria: la Fisioterapia en Salud Mental. Más que un área de la fisioterapia es una perspectiva necesaria que debería impregnar todas y cada una de nuestras intervenciones. Porque, ¿acaso podemos separar la salud física de la salud mental? La respuesta es clara: no hay salud sin salud mental.
El paciente que viene con una prótesis de cadera… y una depresión oculta
Imaginen por un momento a un paciente que acude a consulta tras una artroplastia de cadera. Su recuperación física es lenta, muestra poca adherencia al tratamiento, se queja constantemente de dolor y parece desmotivado. ¿Cuántas veces hemos atribuido esto únicamente a la propia cirugía o a factores físicos? Sin embargo, ¿y si detrás de esa apatía hay una depresión no diagnosticada? ¿O un trastorno de ansiedad que le impide avanzar?
Los estudios lo confirman: hasta un 30% de los pacientes con artroplastia presentan síntomas depresivos o ansiosos, lo que retrasa significativamente su recuperación funcional y empeora los resultados clínicos. Si solo tratamos la cadera, estamos ignorando una parte fundamental de su salud. El cuerpo no es una máquina desmontable, sino que es un todo integrado.
La salud mental: esa gran olvidada en la consulta de fisioterapia
Tradicionalmente, la fisioterapia se ha centrado en la dimensión física del ser humano. Pero, ¿qué pasa con esas contracturas que no ceden? ¿O con ese dolor lumbar crónico que no responde a las técnicas convencionales? En muchos casos, detrás de estos síntomas se esconden estrés, ansiedad, trauma emocional o trastornos del estado de ánimo.
La evidencia científica es contundente: la fisioterapia en salud mental es eficaz en una amplia gama de trastornos, desde la depresión y la ansiedad hasta la esquizofrenia, los trastornos de la conducta alimentaria o el dolor crónico. Abordajes como la Terapia de Conciencia Corporal Basal (BBAT, según sus siglas en inglés), el ejercicio terapéutico supervisado por un fisioterapeuta, o la fisioterapia psicosomática han demostrado mejorar no solo los síntomas físicos, sino también el bienestar psicológico y la calidad de vida.
“Pero yo no trabajo en un hospital psiquiátrico”
Este es uno de los mitos más extendidos. La fisioterapia en salud mental no es solo para los servicios de psiquiatría y de salud mental. Es para todos los fisioterapeutas, en cualquier ámbito de actuación, como, por ejemplo:
– En traumatología, con pacientes que presentan dolor crónico y ansiedad.
– En neurología, con personas que han sufrido un ictus y desarrollan depresión.
– En pediatría, con niños con trastornos del desarrollo o autismo.
– En geriatría, con personas que padecen demencia y alteraciones conductuales.
Cada vez que escuchamos a un paciente, observamos su postura, notamos su tensión muscular o percibimos su ritmo respiratorio, estamos recibiendo información sobre su estado mental. Es decir, la salud mental nos acompaña en cada sesión, en cada gesto, en cada movimiento.
El movimiento: un puente entre el cuerpo y la mente
El movimiento es nuestro lenguaje principal como fisioterapeutas. Pero no todos los movimientos son iguales. La calidad del movimiento, es decir, cómo se realiza, con qué intención, con qué conciencia un movimiento, es un reflejo de la salud global de la persona.
Enfoques como la BBAT nos enseñan a observar no solo la biomecánica, sino también la dimensión psicológica y relacional del movimiento. ¿Cómo respira el paciente? ¿Cómo se relaciona con el espacio? ¿Qué emoción expresa al moverse? Estas preguntas nos acercan a una comprensión holística del ser humano.
Formarse en salud mental: una inversión necesaria
Si aceptamos que la salud es una sola, física y mental, entonces la formación en salud mental deja de ser una opción para convertirse en una necesidad. No se trata de convertirnos en psicólogos, sino de integrar herramientas y conocimientos que nos permitan:
- Identificar signos de alarma (ansiedad, depresión, somatizaciones).
- Adaptar nuestras intervenciones a las necesidades emocionales y cognitivas del paciente.
- Mejorar la adherencia al tratamiento y la alianza terapéutica.
- Utilizar técnicas validadas, como el ejercicio terapéutico, que tiene un efecto antidepresivo comparable al de la psicoterapia o la farmacoterapia.
Una salud, un enfoque, un futuro
La Organización Mundial de la Salud lo repite una y otra vez: “No hay salud sin salud mental”. La pandemia de COVID-19 ha disparado los casos de ansiedad y depresión en todo el mundo, y los fisioterapeutas estamos en una posición privilegiada para actuar. Somos agentes de salud en mayúsculas, y nuestro potencial para promover el bienestar integral es enorme.
Invitamos a todos los colegiados a romper el tabú, a formarse, a preguntar, a compartir experiencias. La Fisioterapia en Salud Mental no es el futuro, sino el presente. Y juntos podemos hacer que nuestra profesión sea aún más humana y transformadora.
Y para acabar, una cita de una catedrática de Fisioterapia en Salud Mental de Suecia: “Piensa con tu cuerpo y muévete con tu cabeza” (Monica Mattsson, 2006).
Para más información, pueden consultar los recursos de la Asociación Española de Fisioterapeutas en Salud Mental (www.fisioterapiasm.es) o la Organización Internacional de Fisioterapia en Salud Mental (www.ioptmh.org).
Además, como colegiado/a puedes pertenecer a la Comisión de Salud Mental del Colegio, ¡te esperamos!


