(NDP 10/09/2026) El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Aragón (CPFA) ha celebrado este 8 de septiembre el Día Mundial de la Fisioterapia con un encuentro en Zaragoza que ha reunido a fisioterapeutas, profesionales sanitarios, pacientes, asociaciones e instituciones para compartir experiencias y poner en valor la aportación de la profesión a la salud y la calidad de vida de la población.
La jornada, celebrada en el Edificio Grupo San Valero, se ha sumado a la temática propuesta este año por World Physiotherapy, organización internacional que representa a la profesión de la fisioterapia a nivel mundial, que en esta edición ha puesto el foco en el ictus y en el papel de la fisioterapia tanto en su prevención como en la recuperación de las personas que lo sufren.
Durante su intervención, el decano del CPFA, Aitor Garay, ha destacado que “la fisioterapia tiene mucho que aportar antes y después de un ictus. Por un lado, ayudando a las personas a mantenerse físicamente activas y a realizar ejercicio de manera segura y adaptada; y, por otro, acompañando a quienes han sufrido un ictus para recuperar capacidades, autonomía y calidad de vida”. Garay ha incidido además en la importancia de la actividad física como herramienta preventiva y ha recordado que treinta minutos de ejercicio cinco veces a la semana pueden reducir el riesgo de sufrir un ictus en un 25%.
Una mirada multidisciplinar al ictus
Uno de los momentos centrales del encuentro ha sido la mesa redonda «Ictus: el valor de la fisioterapia en cada etapa», moderada por Sandra Calvo, coordinadora de la Sección de Neurología del CPFA. En ella han participado Aitor Garay, decano del CPFA y fisioterapeuta experto en Neurología; Marta Serrano, neuróloga y coordinadora de PAIA (Programa de Atención al Ictus de Aragón); Cristina de Diego, fisioterapeuta e investigadora especializada en ictus; y Mª Pilar Melús, paciente de la Asociación Ictus Aragón.
La conversación ha permitido abordar esta patología desde diferentes perspectivas, desde la prevención y la atención sanitaria hasta la rehabilitación y la propia experiencia del paciente, poniendo de manifiesto la importancia de un abordaje coordinado durante las diferentes etapas del proceso.
Durante la jornada también se ha recordado el papel especialmente relevante que tiene la rehabilitación tras un ictus. Entre las consecuencias que pueden aparecer se encuentran las dificultades de movilidad y equilibrio y, según los datos difundidos por World Physiotherapy, el 73% de los supervivientes de un ictus sufre una caída durante el primer año.
En este sentido, Garay ha subrayado que “la recuperación no termina cuando el paciente recibe el alta hospitalaria. La fisioterapia puede ayudar a recuperar el movimiento y el equilibrio, reducir el riesgo de caídas y conseguir que la persona vuelva a desenvolverse con la mayor independencia posible en su vida diaria”.
La realidad de los pacientes y sus familias
La jornada ha contado también con la participación de Miguel Lierta, presidente de la Asociación Ictus Aragón (AIDA), quien ha acercado a los asistentes la realidad de las personas afectadas y sus familias y las necesidades que surgen durante todo el proceso de recuperación.
Lierta ha señalado que cada día se producen en Aragón entre 8 y 10 casos de ictus y que, de media, dos de esas personas fallecen, tres sufren secuelas graves y otras tres presentan secuelas de menor gravedad o casi inapreciables. Su intervención ha servido para poner el foco en las consecuencias que puede tener esta patología más allá de la atención sanitaria inmediata y en la importancia del acompañamiento tanto a las personas afectadas como a sus familias.
El papel de la fisioterapia dentro del sistema de salud
El cierre institucional de la jornada ha corrido a cargo de Ramón Boria, director general de Inspección y Política Sanitaria del Gobierno de Aragón, quien ha querido reforzar el papel del colectivo de fisioterapeutas y ha puesto en valor la importancia de la profesión dentro del sistema de salud.
El encuentro ha concluido con un cóctel-networking entre colegiados, asociaciones, instituciones y entidades asistentes, que ha permitido continuar compartiendo experiencias en un ambiente más distendido. El servicio ha estado a cargo de Arena y Café, de Fundación Los Pueyos, una entidad sin ánimo de lucro dedicada desde 1975 a la atención integral de las personas con discapacidad, sumando así al encuentro el compromiso social y la labor de inclusión que desarrolla la Fundación.


