Fisioterapia invasiva: una aliada para paliar el dolor y mejorar la calidad de vida

La campaña ‘12 meses, 12 consejos de salud’ del mes de octubre informa sobre la fisioterapia invasiva, sus ventajas y tipos. El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Aragón (CPFA) señala que la fisioterapia invasiva debe ser aplicada por fisioterapeutas debidamente formados en esta técnica.

Zaragoza, 13 de octubre de 2021.- El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Aragón (CPFA) destaca en su videoconsejo de la campaña ‘12 meses, 12 consejos de salud’ de octubre las ventajas de la fisioterapia invasiva, una técnica que ayuda a paliar el dolor de las contracturas y mejorar la calidad de vida. El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Aragón realiza esta campaña mensual junto a los Colegios Profesionales de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, Cataluña, País Vasco, Navarra, Galicia, Comunidad Valenciana, Cantabria y La Rioja.

La fisioterapia invasiva consiste en la utilización de agujas para aplicar agentes físicos en el cuerpo traspasando la piel, pero sin inyectar fármaco alguno. Su aplicación, en contra de lo que pudiera parecer, no es dolorosa, tan solo genera cierta molestia. Entre las diversas modalidades para aplicar el tratamiento con agujas, explica el videoconsejo de octubre, destacan la punción seca y la electrolisis o electropunción. En la primera se usa una aguja con el fin de producir un estímulo que elimine el dolor y los puntos gatillo (contracturas) existentes, mientras que en la segunda se aplica, además, una corriente eléctrica sobre el tejido que incide sobre el dolor y en la reparación de ciertos tejidos como los tendones. Junto a estas técnicas, los fisioterapeutas utilizan la ecografía para encontrar el punto exacto de la lesión. Las punciones secas generan cierta molestia, una ligera contracción de la musculatura y eventualmente algo de dolor similar al de las agujetas. La electrolisis, en cambio, produce una pequeña quemazón en la zona tratada y un ligero cosquilleo eléctrico. En ambos casos son molestias pasajeras que remiten en breve tiempo. Ambas técnicas deben ser aplicadas por fisioterapeutas debidamente formados en ellas, ya que implican cierto riesgo si no se realizan correctamente. Y como sucede con el resto de técnicas, lo ideal es combinarlas para buscar lo más adecuado para cada caso.